Una investigación en línea INTRODUCCIÓN Las fechas y mi mala memoria... Desde sus inicios, Internet se volvió un refugio para aquellos con impulsos que difícilmente confesarían en persona; para opiniones que nunca podrían expresarse con los labios pero sí a través de un teclado, detrás de una pantalla. Cientos de miles de ideas, sentimientos y temores se vuelcan en el ciberespacio cada día en esa falsa sensación de intimidad sin ley, zambulléndose en las historias más complejas, excéntricas y muchas veces grotescas. Con esto en mente, recordé una anécdota de esas que surgen entre escritores amateur y termina siendo un híbrido entre mentiras y realidad; ¡el cuento de la mujer que se suicidó porque la ofendieron en Facebook y resucitó meses después porque se aburrió de estar muerta y quería volver a postear!, chismes que tarde o temprano se convierten en el combustible de ese humor negro que la sociedad moderna nos obliga a desarrollar...